Hay decisiones que se toman con nervios… y otras que se toman con el corazón latiendo fuerte de emoción.
- Feb 25
- 2 min read
![]() | Yo estaba a punto de casarme. Tenía el vestido, la fecha, las invitaciones… pero sentía que quería regalarle algo distinto. No algo comprado. No algo típico. Quería entregarle un pedacito de mí. De mi esencia. De la mujer que él había elegido para caminar la vida juntos. Así fue como decidí hacer una sesión boudoir en www.yosoyboudoir.com con Oscar Diaz y su equipo. Confieso que al principio me daba pena. Pensaba: “¿Y si me veo rara? ¿Y si no soy tan sensual como imagino?”. Pero desde que llegué al estudio, sentí esa calidez tan nuestra, tan colombiana. Esa mezcla de profesionalismo con cercanía, de elegancia con humanidad. |
Me maquillaron resaltando lo mejor de mí, sin disfrazarme. Me guiaron en cada pose con paciencia, explicándome cómo mover las manos, cómo inclinar el rostro, cómo respirar para soltar los nervios. Y Oscar, con esa manera tan tranquila de dirigir, me repetía: “Confía. Tú ya eres hermosa. Yo solo voy a mostrarlo”. Y fue verdad. Poco a poco dejé la vergüenza. Me sentí femenina, poderosa, delicada y fuerte al mismo tiempo. Me sentí novia, amante, mujer. No estaba posando para él… estaba reconociéndome yo. Cuando vi el resultado final, supe que ese regalo iba a ser inolvidable. Mandé a hacer el book más hermoso que he tenido en mis manos. Lo envolví en una bolsa de terciopelo negro, suave, elegante. El día que se lo entregué, le dije que lo abriera cuando estuviera solo. Nunca voy a olvidar su cara. Primero silencio. Luego una sonrisa que se le dibujó despacio. Después lágrimas contenidas. Me abrazó fuerte y me dijo: “No sabía que podía enamorarme más de ti”. No fue solo por las fotos. Fue porque en cada imagen él vio mi entrega, mi confianza, mi decisión de regalarle algo tan íntimo y tan auténtico. Ese detalle fortaleció algo muy profundo entre nosotros: la admiración. Hoy, diez años después, seguimos casados. Hemos hecho dos sesiones más en YO SOY BOUDOIR, en diferentes etapas de nuestra vida. Y a veces, en una noche tranquila, sacamos esos libros y los miramos juntos. No vemos “perfección”. Vemos historia. Vemos amor. Vemos crecimiento. Esas fotos se convirtieron en testigos de nuestra relación. Nos recuerdan quiénes éramos, quiénes somos y todo lo que hemos construido. Si estás leyendo esto y estás a punto de casarte, déjame decirte algo de mujer a mujer: No hay regalo más poderoso que regalarte a ti misma desde el amor propio. No hay detalle más inolvidable que uno que nace de tu seguridad y tu esencia. Una sesión boudoir con Oscar Diaz y su equipo no es solo un book bonito. Es una experiencia que te transforma. Es un acto de valentía. Es una declaración silenciosa de: “Me amo, me elijo y te elijo”. Y créeme… ese tipo de regalo no se olvida jamás. Porque cuando una mujer se atreve a verse hermosa, el amor florece más fuerte. Y eso, mi querida, se siente en el alma. 🇨🇴💕 | |


Comments